¿Es recomendable ejercitarse en ayunas?

Cuatro especialistas responden a una de las preguntas frecuentes entre quienes buscan optimizar su estado físico.

El ejercicio es importante para mantener la salud. Aumenta el gasto calórico del organismo y disminuye las moléculas inflamatorias que fomentan el depósito de grasa en la zona abdominal, comenta el médico endocrinólogo Jesús Rocca.

Pero tan importante como ejercitarse –añade– es contar con energía suficiente para obtener los beneficios de la actividad física o deportiva. Entonces surge la pregunta: ¿Conviene ejercitarse en ayunas?

Eliana Quevedo, nutricionista del Club Alianza Lima, recomienda dilucidar la respuesta considerando los siguientes aspectos: la duración e intensidad de la rutina física; si eres una persona entrenada o deportista de alto rendimiento; y el tiempo transcurrido entre la última comida y lo que comiste.

Realizar ejercicios en ayunas no es un problema para quienes dedican media hora diaria a una actividad física moderada, como caminar, correr, nadar o manejar bicicleta. Eso sí, las personas con diabetes sí deben consumir un alimento antes de la práctica física, advierte el doctor Jesús Rocca.

Reserva de glucógeno
Al ejercitarnos, el músculo necesita de glucógeno para funcionar adecuadamente. Si el estómago está vacío, el cuerpo la capta de nuestras reservas de energía, constituidas por el glucógeno (presente en el hígado y los músculos) y las grasas. “En ayunas, el organismo consume esas reservas y, con el tiempo, esto produce pérdida de masa muscular y flacidez”, asegura el doctor Jorge Tello.

Evita mareos
Una de las consecuencias de ejercitarse en ayunas es presentar mareos por fatiga precoz. Esto se evita consumiendo un carbohidrato y un poco de proteína antes del ejercicio. La nutricionista Eliana Quevedo aconseja: Frutos secos (almendras, nueces, pecanas) más una fruta, yogur descremado más cereal integral. “Pero si tu plan es mejorar la masa muscular, añade unos 30 g de proteína (un batido whey protein o claras de huevo) y un carbohidrato”, detalla.

Recomienda asimismo tomar una merienda 1 a 2 horas antes de tu rutina a quienes se ejercitan en la noche. Son buenas elecciones: un sánguche integral con pollo o atún, yogur descremado con cereal integral o fruta, papa con huevo, choclo con queso fresco bajo en grasa (light).

 ¿Y si estás con el estómago lleno?
Ejercitarse con el estómago lleno dificulta la digestión, porque el organismo envía más sangre a los músculos, para que estos funcionen bien, y deja al sistema digestivo sin la irrigación necesaria para sus funciones, indica el cardiólogo Alfonso Balaguer.
Como ves, no ha excusas para cumplir con tu rutina de ejercicios.
Fuente: El Comercio

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